Mostrando entradas con la etiqueta Te acordás hermano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Te acordás hermano. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de noviembre de 2011

El ahorro es la base

¡Qué lindas son estas superproducciones berretas! (cómo se extrañan... lo berreta ya no es lo que era).


No sé si tiene algo que ver, pero me he dado cuenta que superprepus es palíndrome.
Bueno, cada uno aporta a la red lo que tiene a mano...

sábado, 20 de noviembre de 2010

Si tenés sed, vení a beber

Paul Anka vacacionando en París. Aburrimiento. Televisión. Programa de varieté francés que está pasando al cantante Claude François interpretando su tema Comme d'habitude. Una baladita sobre una pareja que sigue junta sólo por costumbre.


Frank Sinatra aburrido. También. Tan harto que decide dejar de cantar. En medio de tanto hastío, lo llama Paul Anka. Tengo una canción para vos, le dice. Tengo, a tu medida, mirá. No Paul, estoy cansado dice Sinatra. No.  Pero tenés que oirla insiste el canadiense, y así surge My Way, la versión inglesa del hit del pobre François. Porque hay que decirlo: hay gente propensa a los accidentes, y nuestro héroe lo era.

My Way es un éxito mundial y François empieza a cobrar royalties. Esto es en el 69. En el 70, se enferma durante una gira por Europa, cancela. Dos meses después choca con el auto; sobrevive. En el 71 colapsó sobre el escenario, y en el 73 es agredido por un fan. Sobrevive. Dos meses después se le incendia la casa. Se muda y en el 75 es víctima de un atentado del IRA en Londres.

Sobrevive para ser baleado en 1977, pero zafa y se da cuenta que lo están estafando con la liquidación de los derechos de My Way (digamos que hoy en día genera €1.000.000 al año). Juicio mediante se corrige la situación y en 1978, el 11 de marzo, François muere electrocutado mientras tomaba un baño de inmersión al tiempo que intentaba cambiar una bombita de luz.

Así como la Biblia es el libro más traducido, Comme d'habitude es la canción llevada a más idiomas. La lista de intérpretes es una serie divergente: desde Pavarotti a Sid Vicious, Calamaro, Elvis, Bowie, los Gipsy Kings, María Marta Serra Lima. Recientemente Ruben Rada hizo una versión para un comercial de Motociclo.

Pero la mejor de todas las versiones es, sin dudas, la de Baglietto y Lito Vitale, que a continuación escucharemos.


(Cómo canta este tipo, por Dios. Nótese, la similitud entre el protagonista del video, y nuestro heroe. Homenajes para todos.)

domingo, 9 de mayo de 2010

Y llévate el paraguas por si llueve


Por mor de After ha vuelto a mí el recuerdo de la bella y graciosa Jeanette. ¡Quién no querría escribir una canción y que Jeanette la cante...!


Bueno, algunos, los que pudieron, se sacaron las ganas. Manuel Alejandro, por ejemplo, que ha escrito éxitos para absolutamente todos los cantantes españoles y latinoamericanos. El que se te ocurra. Cualquiera. Julio Iglesias: sí. Raphael: sí. Emmanuel: yes.  La Pantoja. ¿Plácido Domingo? Claro que sí. Luis Miguel, el Puma, Rocío Jurado, Nino Bravo, Hernaldo Zúñiga (que hasta donde yo sé su fama sólo alcanzó el tema que Manuel le compuso). 

Bueno, llegamos hasta acá porque Manuel Alejandro es nada menos que el autor de Frente a frente. Un éxitaso, traducido a varios idiomas. Y, sin embargo, Manuel no estaba contento. Hasta ahora.

Resulta que otro que se sacó las gana con Jeanette fue Perales. José Luis, a quien todos recordamos como el marido con graves trastornos de autoestima que le pregunta a la mujer cómo es él, y en qué lugar se la levantó, y a qué dedica el tiempo libre. (?) Y que lleve el paraguas y esas cosas. 


Pero bueno, más allá de todo eso, el tipo ha tenido éxito y se ha dado algunos gustos. 
En 1974, poco antes de ganar, en forma imprevista, su primer disco de oro con Celos de mi guitarra (donde se transforma en un veterano que se levantó una quinceañera; supongo que estas cosas eran legales en la España franquista), José Luis se preguntaba si lo suyo era el canto o sólo la composición. Y en ese tren escribe Por qué te vas para la dulce y tierna Jeanette, que había sacado un disco como solista unos pocos años antes y preparaba el segundo.


A Carlitos Saura le gustó Jeanette, y la canción de Perales se hizo famosa como banda sonora de Cría Cuervos (que también recordamos aquí).


Manuel Alejandro se recalentó mucho, seguramente, al ver que Saura elige una canción de Perales, y que Jeanette fuera ahora conocido por la esa canción. Hay que tener en cuenta que la pequeña y frágil Jeanette debutó como solista en 1971 con: Soy rebelde, escrita por el mismísimo Manuel Alejandro (que fue un éxito hasta en Japón). Así que el gran compositor de la hispanidad se dijo: "voy a escribirte una canción de película, Jeanette; yo también como el mejor".
Y se puso a emborronar y botar bolas de papel, escribiendo unas cuantas canciones para la cantante británica.

También en 1971, mientras Jeanette nacía a la fama de la mano de Manuel Alejandro, nacía para afuera de su madre el director español Alberto Rodríguez. Un poco porque estaba buena, otro poco por que le daba pena Manuel Alejandro y, principalemente por que es una excelente forma de evocar la Movida madrileña de un modo que no moleste, Alberto Rodríguez eligió (en 2009), por fin, Frente a frente como banda de sonido de After (veinte años después). 

Hay que esperar las cosas. No hay caso...

domingo, 24 de febrero de 2008

De un lado a otro



Killing me softly with his song


1971. Lori Lieberman sufre una ruptura sentimental. Es cantante. Decide ir a un recital. Hay un pibe que toca esa noche en Los Ángeles y que tiene una canción que, según los que saben, está muy muy buena. Vale la pena.
Esa misma noche. En el recital Lori no soporta más. Una de las canciones que canta el pibe éste la afecta tanto que llega a su casa y se pone a escribir un poema sobre esa experiencia. Unos letristas lo retocan un poco y así queda lista una de las canciones más exitosas de la década. Bueno casi.



1973. La canción es, ya puede imaginarse, Killing me softly with his song. Pero no estaba lista. Faltaba que Roberta Flack, mientras esperaba un vuelo, la escuchara por los parlantes del aeropuerto, en la voz de Lori. Tenía que cantarla ella. Eso fue lo que pensó. Y tenía razón, porque esa versión, que es la que hoy se considera la original, le trajo un Grammy, estuvo varias semanas en el número 1 del Hot 100 de Bilboard y fue versionada por muchísimos intérpretes. De Frank Sinatra a Buena Vista Social Club. E incluso fue incorporada (con algún sentido de humor inglés que se me escapa por completo -para mí, más allá de Benny Hill, sólo hay oscuridad) por la barra brava de un equipo de la liga inglesa (hooligans modernos, qué sé yo).



Febrero, 1959. En un accidente de aviación mueren Ritchie Valens, J. P. Richardson y Buddy Holly. El accidente, y la muerte del último en particular, inspiran a Don McLean para escribir, una década después, la magistral canción American Pie.
El recital al que Lori fue aquella noche, era de McLean, y American Pie era el tema que le estaba abriendo la puerta del éxito. La letra de la canción es bastante críptica, pero hay algunas explicaciones muy atendibles.





Febrero, 2008. Confieso. Todo esto es una excusa, tengo que admitirlo, para decir que Don McLean tiene un bellísimo poema que se llama Empty Chairs, que agrego aquí, en música y en voz del autor. Esta es precisamente la canción que conmovió a Lori y le hizo escribir Killing me softly with his song (cuya letra, por otra parte no es más que la descrpción de lo que ella sintió aquella noche, una cualquiera, en el recital). Aquí está el origen de todo esto.



Empty chairs
I feel the trembling tingle of a sleepless night
Creep through my fingers and the moon is bright
Beams of blue come flickering through my window pane
Like gypsy moths that dance around a candle flame
And I wonder if you know
That I never understood
That although you said you'd go
Until you did I never thought you would
Moonlight used to bathe the contours of your face
While chestnut hair fell all around the pillow case
And the fragrance of your flowers rest beneath my head
A sympathy bouquet left with the love that's dead
And I wonder if you know
That I never understood
That although you said you'd go
Until you did I never thought you would
Never thought the words you said were true
Never thought you said just what you meant
Never knew how much I needed you
Never thought you'd leave, until you went
Morning comes and morning goes with no regret
And evening brings the memories I can't forget
Empty rooms that echo as I climb the stairs
And empty clothes that drape and fall on empty chairs
And I wonder if you know
That I never understood
That although you said you'd go
Until you did I never thought you would


Para inquietos:
- hace poco, Circe publicó sobre esta otra obra de McLean
- hace mucho, Rodia publicó una explicación in extenso de la letra de American Pie
- hace poquitísimo, algo que leí en otro blog me trajo a la memoria la canción Chain Lightning, lindo poema; auque la música no es la más adecuada.